Discriminación

La causa subyacente de la violencia contra las mujeres es la discriminación por razón del género, que les niega la igualdad respecto de los hombres en todos los aspectos de la vida. 

Las mujeres son también objeto de formas concretas de violencia debido a la raza, la clase social, la cultura, la identidad sexual, el ser portadoras del VIH, o la pertenencia a comunidades pobres o marginadas.

Control
Los hombres utilizan la violencia para dominar a las mujeres, sobre todo a través del control de su sexualidad. Las mujeres que no cumplen las normas de feminidad suelen ser duramente castigadas. 


Sociedad

La violencia contra las mujeres no es “natural” ni “inevitable”. Persiste porque la sociedad lo permite. En casi todas las culturas del mundo se dan formas de violencia contra las mujeres que pasan prácticamente inadvertidas porque se consideran normales o aceptables.

Conflicto

Durante los conflictos armados, la violencia contra las mujeres suele usarse como arma de guerra para deshumanizarlas o para perseguir a la comunidad a la que pertenecen.
Las mujeres que abandonan su casa para huir de la violencia o el conflicto, o para tratar de encontrar una vida mejor, a menudo corren peligro de sufrir abusos y explotación, y cuentan con una protección escasa o inexistente. 

Impunidad

Mientras la violencia contra las mujeres se mantenga escondida, tolerada o ignorada por la sociedad y las autoridades y mientras no se castigue a sus autores, la violencia contra las mujeres seguirá perpetuándose.